La obra “Mi propia vida en verso” reúne ocho décadas de relatos campesinos, coplas y vivencias personales. La iniciativa comunitaria fue impulsada por la Junta de Vecinos para homenajear su legado social.
A sus 93 años, Orlando Piña cumplió un anhelado sueño comunitario al presentar su primer libro titulado “Mi propia vida en verso”. La obra, gestionada con profundo cariño por la Junta de Vecinos de Panquehue, en la comuna de Rengo y respaldada por el programa Puntos de Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, rescata más de ocho décadas de poesía popular, leyendas locales y memorias cotidianas de la zona rural de nuestra región.
El creador comenzó a escribir versos a los 8 años en su temprana infancia campesina, atesorando relatos orales que luego un vecino transcribió pacientemente a máquina de escribir. En sus páginas, el texto recorre estampas del campo chileno del siglo XX, las coplas de Panquehue y los dolores guardados en la estancia de El Parrón.
Orlando Piña y el rescate poético de Panquehue
Visiblemente conmovido durante la celebración de su cumpleaños número 93, el propio autor relató el sentido íntimo de su obra:
“Yo escribí esos poemas desde muy chico, tenía 8 años. Hace pocos años me puse a escribir más, y un amigo me los transcribió a máquina y me los archivó. Estas son historias que yo creo sobre mi vida, como cuando me separé”, expresó don Orlando.
Dirigente social y patrimonio vivo de la comunidad
Más allá de su pluma popular, la comunidad destaca su rol histórico en el progreso territorial. La presidenta de la Junta de Vecinos de Panquehue, María Eugenia Guzmán, valoró su entrega:
“Orlando es nuestro patrimonio vivo: ayudó a conformar la primera directiva del agua potable rural, hizo lo mismo con la primera junta de vecinos y ayudó a habilitar la plaza. Quisimos cumplirle su sueño con este libro en su cumpleaños”, recalcó.
Para Panga Noticias, historias como la de don Orlando dignifican la memoria profunda de nuestra tierra. La verdadera cultura no nace en despachos de elite, sino en las manos de dirigentes vecinales que construyen sus pueblos con trabajo solidario y preservan el patrimonio territorial a través de la poesía viva.

