La Contraloría General de la República fue categórica y ordenó un sumario contra Sebastián Urrejola, delegado presidencial provincial de Chañaral, por apropiarse de más de 1.000 metros cuadrados de suelo estatal. Lo insólito es que su propio cargo le exige combatir las ocupaciones ilegales.
Según destapó un completo reporte de El Mostrador, la Contraloría Regional de Atacama emitió un lapidario dictamen el pasado viernes 7 de agosto. El documento acredita que el actual delegado presidencial provincial de Chañaral, designado por la administración de José Antonio Kast, Sebastián Urrejola Aranda, mantiene una ocupación ilegal de un terreno fiscal en el balneario de Portofino.
La "toma" de la autoridad
El caso salió a la luz tras una denuncia anónima. Tras realizar las fiscalizaciones correspondientes, la Seremi de Bienes Nacionales confirmó que Urrejola mantiene desde hace unos 16 años el uso irregular de un terreno de más de 1.000 metros cuadrados, donde incluso instaló una construcción de material ligero para pasar sus fines de semana.
Pero el dictamen de Contraloría no solo apuntó a la ilegalidad del terreno, sino a la brutal ironía del caso. El ente fiscalizador determinó que esta situación vulnera gravemente el principio de probidad administrativa, advirtiendo un evidente conflicto de interés: entre las atribuciones legales que tiene Urrejola como delegado presidencial, está precisamente la de vigilar los bienes del Estado, impedir las tomas de terreno y ordenar los desalojos con la fuerza pública.
Frente a este escenario, la Contraloría ordenó a la Subsecretaría del Interior iniciar un procedimiento disciplinario inmediato para establecer las responsabilidades de la autoridad, dando un plazo de 10 días hábiles para informar el inicio del sumario. Asimismo, se exigió el desalojo y el pago retroactivo por los derechos de uso del lugar.
Que una alta autoridad de Gobierno, quien además percibe un sueldo millonario pagado por todos los chilenos y chilenas, se apropie de terrenos fiscales para su descanso de fin de semana, demuestra una desconexión total con la realidad. La ley debe ser pareja para todas las personas.

