El consultor de ultraderecha reconoció haber intervenido el proceso constituyente chileno mediante miles de cuentas automatizadas, sondeos manipulados y campañas de desinformación financiadas por sectores corporativos.
Los vínculos entre Fernando Cerimedo y el Rechazo quedaron al descubierto tras conocerse las confesiones del propio estratega digital de la ultraderecha latinoamericana. El operador argentino, fundador de La Derecha Diario y asesor de figuras como Javier Milei y Jair Bolsonaro, reconoció haber desplegado una maquinaria de manipulación algorítmica, encuestas falsas y miles de perfiles artificiales para intervenir en los procesos constitucionales chilenos, según reveló un reportaje de El Ciudadano.
El accionar de su agencia Numen en Chile se remonta a 2020, cuando publicó una cuestionada encuesta en portada de El Mercurio que inflaba el respaldo al Rechazo, sondeo financiado por empresarios conservadores. Posteriormente, en el plebiscito de 2022, Cerimedo intensificó la ofensiva mediante la plataforma encubierta “Facilitadores Constitucionales”, que suplantaba la gráfica oficial de la Convención para difundir mentiras como el supuesto “fin de la casa propia”.
Granjas de bots de Fernando Cerimedo y el Rechazo en 2022
En diversas entrevistas con medios internacionales como Infobae y La Nación, el publicista admitió manejar decenas de miles de cuentas automatizadas con inteligencia artificial para distorsionar la conversación en redes sociales y forzar tendencias electorales, cobrando hasta 100 mil dólares mensuales a clientes corporativos y de derecha.
La reciente detención de Cerimedo en Bolivia, donde enfrenta cargos por tentativa de femicidio y la incautación de una granja de bots en su residencia, vuelve a poner en evidencia los métodos oscuros y violentos de los operadores que articulan las campañas de los sectores reaccionarios en el continente.
Amenaza a la soberanía popular y a la democracia
Para Panga Noticias, estas revelaciones confirman que el triunfo del Rechazo y el avance del conservadurismo se sustentaron en un sofisticado fraude comunicacional. Cuando el gran capital contrata mercenarios digitales para engañar al pueblo y dinamitar los derechos sociales, la soberanía popular y la democracia quedan bajo una grave amenaza que debe ser denunciada y combatida.

