El reporte de la Encuesta Nacional de Empleo del INE registró el nivel más alto de cesantía desde la pandemia. La desocupación femenina escaló hasta el 10,5%, en medio de retrocesos en la construcción, el comercio y la industria manufacturera.
Una preocupante señal sobre el enfriamiento del mercado laboral entregó este jueves el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), al confirmar que el desempleo en Chile sube al 9,8% durante el trimestre móvil julio-septiembre de 2026. La cifra marca el registro más alto desde los meses más duros de la pandemia y deja la tasa nacional al borde de los dos dígitos, traduciéndose en que más de un millón de personas se encuentran actualmente cesantes o buscando empleo por primera vez en el país, según informaron 24 Horas y El País Chile.
De acuerdo con el boletín estadístico, el deterioro en la generación de puestos de trabajo estuvo arrastrado principalmente por caídas en sectores intensivos en mano de obra como la construcción, la industria manufacturera y el comercio. A su vez, el estudio evidenció una marcada brecha de género que castiga con mayor severidad a las trabajadoras. Mientras la desocupación en los hombres se situó en un 9,3%, el desempleo femenino saltó hasta los dos dígitos al alcanzar un 10,5%.
Impacto en las mujeres y sectores donde el desempleo en Chile sube al 9,8%
El informe técnico da cuenta de que el crecimiento de la fuerza de trabajo, es decir, la cantidad de personas que salen a buscar un ingreso para sostener a sus hogares, no está siendo acompañado al mismo ritmo por la creación de empleos formales en la economía nacional. Al detallar los factores que explican este incremento en el número de personas desocupadas, desde el análisis de la Encuesta Nacional de Empleo del INE precisaron que:
“El incremento de la tasa de desocupación nacional a 9,8% responde a un aumento de la fuerza de trabajo superior al registrado por las personas ocupadas, presionando el indicador al alza hasta superar el millón de personas sin empleo en el trimestre julio-septiembre”.
En la misma línea, economistas y analistas laborales advirtieron que el estancamiento de la inversión y la debilidad del consumo interno siguen frenando las contrataciones permanentes, golpeando especialmente a las jefas de hogar:
“El salto del desempleo femenino al 10,5% confirma que las mujeres siguen enfrentando mayores barreras para reinsertarse en el mercado formal, mientras rubros clave como la construcción y el comercio aún no logran recuperar su dinamismo para absorber esa demanda de trabajo”.
La temporada agrícola como esperanza laboral en Colchagua
Estas cifras nacionales encienden las alertas en la Región de O'Higgins y particularmente en la provincia de Colchagua, territorio donde los meses de invierno suelen registrar una fuerte merma en las contrataciones. En comunas como San Fernando, Chimbarongo, Santa Cruz, Nancagua y Placilla, tanto las familias trabajadoras como los gremios agrícolas y contratistas ponen ahora sus expectativas en el inicio pleno de las faenas de primavera y verano, tales como el raleo, la poda en verde y especialmente la cosecha y embalaje en packings de cerezas y otros frutos de temporada para absorber parte importante de la mano de obra desocupada durante el último trimestre del año.
Para Panga Noticias, superar la barrera del millón de personas sin trabajo y ver cómo el desempleo femenino alcanza el 10,5% es la cara más cruda del estancamiento económico que vive el país. En regiones como O'Higgins no basta con esperar que las cosechas de temporada alivien momentáneamente las estadísticas por tres o cuatro meses, se requieren políticas urgentes de reactivación pública, apoyo a las pymes locales y condiciones laborales dignas que den estabilidad durante todo el año a las familias trabajadoras.

