Nuestra región logró un avance significativo en cuatro pruebas y registró 37 puntajes máximos. Sin embargo, los resultados nos recuerdan que el desafío de lograr una educación equitativa, sin importar el origen de los estudiantes, sigue siendo una deuda del sistema.
La reciente rendición de la PAES de Invierno dejó un balance sumamente positivo para la Región de O’Higgins, demostrando el compromiso inquebrantable de los estudiantes de nuestra zona con su educación superior.
Nuestra región no solo logró el hito de registrar la segunda mayor asistencia a nivel nacional, sino que también evidenció mejoras académicas relevantes en cuatro de las evaluaciones. El salto más significativo se dio en la prueba de Historia, consolidándose como la materia que registró la mayor mejora a nivel regional.
El trabajo de los y las jóvenes de O’Higgins se reflejó en números concretos que merecen ser destacados. Se alcanzaron 37 puntajes máximos en el territorio, 33 en la prueba de Matemáticas 1.
El seremi de educación de O’Higgins, Jorge Abarzúa, destacó que «estos resultados reafirman el talento de nuestros jóvenes y muestran avances importantes, como el aumento de 30 puntos en Historia y Ciencias Sociales. La PAES de Invierno es una oportunidad real para mejorar y avanzar hacia la educación superior».
La otra cara de la moneda: el desafío de la equidad
En Panga Noticias creemos que es imperativo analizar el contexto completo. Como suele ocurrir, estos buenos resultados vuelven a revelar una realidad estructural, donde las brechas aún separan a los estudiantes dependiendo exclusivamente del tipo de establecimiento educativo del que provienen.
Mientras el origen socioeconómico o la capacidad de pago sigan dictando las oportunidades en Chile, no podemos hablar de equidad. Tal como lo indican los análisis de este proceso, el gran desafío pendiente sigue siendo acortar esas diferencias históricas, para que el progreso y el acceso a la educación superior sean un derecho equitativo y real para todas las familias del país.

