Cada vehículo de alta gama costará cerca de $49 millones e irá sin calabozo. La millonaria adquisición a Comercial Raptor SpA reabre el debate por el gasto en autos de lujo frente al déficit de patrullas en sectores rurales.
La adquisición de 88 radiopatrullas BMW para Carabineros por un monto superior a los $4.303 millones reabrió una fuerte controversia en torno a las prioridades del gasto público en seguridad. La operación, tramitada a través de Mercado Público por la Dirección de Logística de la institución uniformada, contempla la incorporación de modelos BMW 320i acondicionados para patrullaje preventivo, según antecedentes revelados por el portal especializado Infodefensa.
El contrato fue adjudicado a la empresa Comercial Raptor SpA, firma que participó como único oferente en este tramo del concurso público con una propuesta de $4.303.126.080 (unos 4,5 millones de dólares). Cada unidad representará un desembolso fiscal de $48.899.160, cifra que incluye balizas y blindajes, aunque las máquinas no contarán con compartimento de calabozo para el traslado de detenidos.
La licitación de radiopatrullas BMW para Carabineros y sus costos
Aunque desde Carabineros de Chile justifican la compra para renovar el parque automotor desgastado, expertos en gestión pública y organizaciones ciudadanas cuestionan la elección de una marca alemana de alta gama. Además de su elevado costo inicial, los vehículos de lujo conllevan gastos desmedidos en mantenciones, seguros y repuestos técnicos que el erario estatal deberá asumir tras vencer la garantía de dos años.
Lujo en la capital frente al abandono en O'Higgins
La millonaria transacción contrasta crudamente con la realidad de las regiones. En comunas de O'Higgins como San Fernando, Placilla, Nancagua o Chimbarongo, los retenes rurales y comisarías enfrentan una crónica escasez de vehículos básicos 4x4 o sufren por camionetas dadas de baja que impiden responder oportunamente a emergencias de la comunidad.
Para Panga Noticias, la seguridad ciudadana se garantiza con patrullaje efectivo en los barrios y no con ostentación vehicular para persecuciones de elite. Destinar miles de millones a autos de lujo mientras las poblaciones y sectores campesinos carecen de vigilancia básica constituye un insulto a las prioridades populares.

