Desde socavones hasta ríos desbordados. El reciente frente de mal tiempo dejó en evidencia las falencias estructurales de nuestras rutas. En San Fernando, la Ruta I-45 sufrió graves daños, mientras decenas de comunas rurales luchan por mantener la conexión.
Cuando llueve en nuestra región, el impacto nunca es igual para todas las personas. Mientras en los centros urbanos lidiamos con el agua en las calles, en los sectores rurales y periféricos un temporal significa, muchas veces, quedar completamente aislados.
El invierno volvió a pasar la factura a la infraestructura regional. De acuerdo con el último balance del Ministerio de Obras Públicas (MOP), se registran al menos 55 afectaciones graves en diferentes vías de la Región de O'Higgins tras el paso del sistema frontal.
El impacto en San Fernando y la Provincia de Colchagua
Comenzamos el reporte mirando hacia nuestra propia casa. En San Fernando, la conectividad hacia la precordillera se vio fuertemente golpeada, el MOP reportó daños significativos en la Ruta I-45 a causa de remociones en masa, un recordatorio de la vulnerabilidad de nuestros sectores apartados frente a los embates de la naturaleza.
En el resto de Colchagua, el panorama también exige máxima precaución. En Placilla, la Ruta I-40 debió ser cerrada preventivamente por el alto riesgo de socavación. En este contexto, la Delegación Presidencial de Colchagua decretó el cierre de la ruta en un tramo de aproximadamente 1 km, pero desde la comunidad se ha reportado que el corte de la ruta es muy amplio, siendo la zona afectada no más de 200 metros de la ruta. Esto ha provocado la aislación de estudiantes del sector, imposibilitando su asistencia a clases.
La directora de la escuela El Amanecer de Lo Moscoso, Gislenne Gaete Lisboa, señaló que "como escuela estamos afectados porque tenemos cuatro estudiantes que no pueden asistir a clases. A pesar de que como establecimiento ya coordinamos con los apoderados para enviar material pedagógico mientras se soluciona el problema del camino, con el apoyo del sostenedor, quienes imprimirán y entregarán los contenidos a los niños, los estudiantes no pueden llegar a la escuela debido a la gran extensión del tramo que se encuentra cortado".
Hacia el poniente, en Pumanque (Ruta I-620, sector El Calvario) y en Chépica (Ruta I-776), el aumento de los caudales inundó los badenes, cortando el tránsito y complicando el desplazamiento diario de vecinas y vecinos. En Chimbarongo y Lolol, las rutas están operativas, pero bajo estricto monitoreo tras la caída de árboles y el daño a puentes de madera.
Cardenal Caro y Cachapoal: Rutas suspendidas
La provincia de Cardenal Caro es una de las más golpeadas por la fuerza del agua:
- La Estrella: Tránsito totalmente suspendido en las Rutas I-158, I-156 e I-270 por inundaciones, crecidas y socavones.
- Navidad: La Ruta I-946 (sector El Maitén) sufrió el daño estructural de un badén tras un deslizamiento de tierra.
- Litueche y Pichilemu: Rutas funcionando a media máquina por socavaciones laterales, y caminos derechamente cortados por el colapso de los esteros.
En Cachapoal, el puente Canal Coltauco y el puente Las Cabras (Pichidegua) lograron resistir y siguen habilitados, aunque bajo la atenta mirada de los equipos de emergencia por el riesgo constante que presenta la fuerza de los cauces.
Desde Panga Noticias hacemos el llamado de siempre a la precaución al volante, pero también un llamado al Estado: la reparación de estos caminos no puede ser solo un "parche" de invierno. La dignidad y el desarrollo equitativo de nuestras comunidades rurales exigen infraestructura robusta y permanente, porque el derecho a estar conectados y seguros no puede depender de la temporada del año.

