Pese a que el sistema frontal ya pasó, el camino que conecta La Rufina con el sector de Termas del Flaco se mantiene cerrado por decreto. Cansados de esperar, los propios habitantes y trabajadores de la zona tomaron la iniciativa de despejar y reparar la vía.
Durante las últimas horas, vecinos y vecinas de Termas del Flaco hicieron llegar hasta nuestra sala de redacción un reporte que evidencia una problemática que se ha vuelto recurrente: la falta de mantención oportuna de los caminos públicos por parte de las autoridades correspondientes.
Un cierre preventivo que se extendió demasiado
Para entender el conflicto, debemos retroceder unas semanas. A raíz de los últimos sistemas frontales que afectaron a la zona centro-sur, la Delegación Presidencial Provincial de Colchagua emitió un decreto ordenando el cierre preventivo de la Ruta I-45 (que conecta el sector de La Rufina con Termas del Flaco). Esta es una medida administrativa habitual y comprensible cuyo objetivo inicial es resguardar la seguridad de la población ante posibles rodados, nevazones o crecidas del río Tinguiririca.
Sin embargo, el problema radica en los tiempos de respuesta. Según denuncian los habitantes del sector, ya han pasado más de 25 días desde el cierre del camino. A pesar de que las condiciones meteorológicas mejoraron y el sistema frontal disminuyó considerablemente, la ruta sigue oficialmente cerrada y sin los trabajos de despeje y mantención necesarios por parte de Vialidad o las autoridades regionales.
"Falta cultura de montaña"
Ante lo que califican como una "inoperancia de las autoridades regionales en mantener los caminos públicos en buen estado", los propios vecinos, locatarios y trabajadores de Termas del Flaco decidieron organizarse. Con sus propias herramientas, recursos y maquinaria, comenzaron a realizar los trabajos de reparación y despeje en los tramos más afectados para poder reabrir la conectividad.
El mensaje de la comunidad es claro y fue transmitido directamente a nuestro medio: "Son más de 25 días en los que el camino se encuentra cerrado de manera preventiva (...) ¡Más cultura de montaña para Chile!".
Entendemos que la prevención salva vidas, pero una vez pasada la emergencia, la recuperación de la conectividad debe ser prioridad. El aislamiento prolongado golpea el turismo, el sustento y la calidad de vida de quienes habitan en nuestra cordillera. Replicamos el llamado de los vecinos y vecinas, porque necesitamos autoridades con mayor "cultura de montaña", que entiendan los ritmos de la cordillera y actúen con la agilidad que nuestra gente demanda.

