Desde el trimestre de marzo, la administración actual no ha logrado revertir la destrucción de empleo formal. Las últimas cifras del INE confirman que el mercado laboral no crea suficientes puestos de trabajo, empujando a miles de familias hacia la informalidad.
Este viernes, comenzamos analizando los números fríos que duelen en el bolsillo y en la mesa de nuestras familias de la región de O'Higgins. Porque cuando hablamos de economía, no sirven los discursos aplaudidos en seminarios empresariales; lo que importa es si hay o no trabajo digno en la calle.
Según la última publicación de la Encuesta Nacional de Empleo del INE, la tasa de desocupación nacional se mantuvo estancada en un altísimo 9,4% durante el trimestre móvil abril-junio de 2026.
Un semestre para el olvido
Si hacemos el ejercicio de retroceder y analizar el comportamiento del mercado laboral bajo la administración del Presidente José Antonio Kast desde marzo a la fecha, el panorama es preocupante.
En el trimestre de enero-marzo 2026, el desempleo marcaba un 8,9%. Lejos de mejorar, la cifra saltó bruscamente en el trimestre marzo-mayo, alcanzando el 9,4% (el nivel más alto en casi cinco años). Hoy, los datos de abril-junio confirman este estancamiento crónico en el 9,4%.
El diagnóstico del INE es claro, la fuerza de trabajo (la gente que sale a buscar empleo) está creciendo mucho más rápido (1,5%) que la capacidad de esta economía para crear nuevos puestos de trabajo (0,9%). Esto se traduce en que la gestión del Gobierno no está logrando generar los empleos que el país necesita.
El golpe a la mujer y el refugio de la informalidad
Como suele ocurrir cuando el Estado no da el ancho, los sectores más vulnerables son los más golpeados y a su vez quienes sufren la falta de equidad laboral. El desempleo en las mujeres escaló a un preocupante 10,4%.
Y quizás el dato que mejor refleja la crisis estructural es la calidad del empleo. Ante la falta de contratos formales, las familias de esfuerzo no tienen otra opción que salir a "buscárselas". Esto explica por qué la tasa de ocupación informal llegó al 27,0%, registrando un alza significativa empujada por el comercio ilegal y el trabajo independiente.
Desde nuestra redacción en Panga Noticias hemos advertido que mientras el Gobierno concentra su energía política en megarreformas y discusiones de pasillo, la clase trabajadora está absorbiendo el costo de una economía frenada. Necesitamos con urgencia políticas públicas enfocadas en la reactivación real del empleo en nuestras regiones, no más excusas ni estancamiento.

