Un informe elaborado por la red "Por Un Chile Que Lee" identificó a veinte escuelas públicas y subvencionadas que consiguieron que la totalidad de sus estudiantes de primero y segundo básico lean de manera fluida. La permanencia de profesores con experiencia y el vínculo con las familias destacan entre las claves del éxito.
Un alentador diagnóstico frente al rezago en comprensión lectora reveló un reciente estudio impulsado por la red "Por Un Chile Que Lee". La investigación identificó a 20 establecimientos públicos y particulares subvencionados, ubicados en sectores de alta vulnerabilidad social del país, que lograron que el 100% de sus alumnos de primero y segundo básico lean y comprendan textos de forma fluida, según informó El País Chile.
El análisis demostró que las brechas socioeconómicas no son una condena definitiva cuando existen estrategias pedagógicas claras dentro de las comunidades educativas. De acuerdo con el documento, estos resultados se sostienen en tres pilares fundamentales: la estabilidad de profesores con experiencia a cargo de los primeros niveles básicos, el uso de bibliotecas de aula dinámicas y la aplicación de métodos fonéticos conectados directamente con la vida cotidiana de las familias.
Tres pilares para frenar el rezago en comprensión lectora
A diferencia de la rotación habitual que suele afectar a los primeros años de enseñanza básica, los veinte recintos destacados priorizaron asignar a sus mejores docentes en primero y segundo básico, asegurando un acompañamiento continuo en el proceso de lectoescritura. A ello se suma el acceso diario a libros abiertos dentro de la misma sala de clases, transformando la lectura en un hábito cercano y no en una obligación lejana. Sobre el impacto de dominar esta habilidad a temprana edad, la presidenta de la red Por Un Chile Que Lee, Carolina Andueza, ha subrayado la urgencia de actuar en esta etapa escolar.
“Aprender a leer a tiempo abre un mundo de oportunidades para los niños y niñas; cuando aseguramos que comprendan lo que leen en primero y segundo básico, estamos nivelando la cancha desde la raíz y evitando que las brechas de aprendizaje se arrastren durante toda su trayectoria escolar” destaco la presidenta.
Un modelo replicable para las escuelas de Colchagua y O'Higgins
Los hallazgos de esta investigación entregan una hoja de ruta concreta para la educación pública de la Región de O'Higgins, especialmente para el trabajo del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Colchagua y los Departamentos de Administración de Educación Municipal (DAEM). En estos territorios, las escuelas rurales aún enfrentan las secuelas del rezago lector que dejó la pandemia. Respecto al valor del trabajo en el aula por sobre el origen socioeconómico, desde el equipo investigador del estudio destacaron que:
“La experiencia de estas veinte escuelas demuestra que la vulnerabilidad no determina el destino educativo cuando hay equipos directivos comprometidos, docentes estables en el primer ciclo y métodos de enseñanza que dialogan con la realidad de las familias”.
Para Panga Noticias, garantizar que cada niña y niño aprenda a leer y comprender su entorno en los primeros años de escuela es un acto básico de justicia social. Los sostenedores tienen en estas experiencias un modelo claro y sin excusas para fortalecer a las escuelas públicas, cuidando la estabilidad de sus docentes y poniendo los recursos pedagógicos donde más se necesitan.

