Los recientes aluviones, lluvias y granizadas en la zona central dejan pérdidas iniciales por US$200 millones y agravan el escenario de estancamiento productivo. Economistas advierten que el país podría cerrar el año en números rojos, mientras el sector agrícola monitorea daños en la polinización y los huertos.
El severo impacto del fenómeno de El Niño en la economía chilena amenaza con profundizar el estancamiento del país e instalar una eventual contracción del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2026. Tras las violentas lluvias, granizadas y el aluvión registrado en el sector oriente de Santiago, la Asociación de Aseguradores de Chile estimó pérdidas preliminares en torno a los $200 millones de dólares, alrededor de $200 mil millones de pesos chilenos, en un escenario donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya recortó la proyección de crecimiento nacional desde un 2,4% a apenas un 0,6%, según informó Emol.
Este deterioro climático golpea a una actividad que ya venía debilitada tras la caída interanual de 1% en el Imacec de agosto, arrastrada por un desplome del 17,4% en la minería. Además, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) elevó a un 75% la probabilidad de enfrentar un "Súper Niño" entre octubre y diciembre, calculando que un evento extremo puede restar 0,5 puntos porcentuales al crecimiento de Chile al paralizar faenas y obligar a las empresas a gastar sus recursos en reparaciones en vez de inversión.
Economistas alertan por el fenómeno de El Niño en la economía chilena
La magnitud de las tormentas de primavera superó los pronósticos del mercado, llevando a entidades como Scotiabank a proyectar como altamente probable una caída del PIB de entre -0,5% y 0% para este año. Al respecto, el economista de EuroAmerica, Felipe Alarcón, explicó que el golpe climático de invierno ya lo obligó a recortar a 0% su estimación para 2026 y advirtió sobre el último trimestre:
“Lo que podría agregar ahora es el riesgo de que la actividad se vea aún más perjudicada en los meses que quedan de este año (octubre a diciembre), restándole una o dos décimas al PIB, y dejándolo en terreno contractivo”.
En la misma línea, la economista principal de Banco Bci, Francisca Pérez, reconoció que no anticipaban daños tan severos en campos y faenas mineras, advirtiendo que las cifras actuales reflejan un freno evidente para el país:
“Al final entre un 0% a 0,6% para mí es igual como crecer cero. De verdad crecer menos de un uno es en realidad un estancamiento bastante importante y que significa que hay meses en que estamos retrocediendo”.
Presión sobre los campos y alerta productiva en O'Higgins
Las consecuencias de estas tormentas primaverales generan especial inquietud en la Región de O'Higgins y en el Valle de Colchagua, territorio cuya matriz laboral y productiva depende directamente de la fruticultura, la pequeña agricultura campesina y la gran minería del cobre. Sobre las dificultades para planificar el trabajo en el campo tras las lluvias y granizadas en plena época de floración, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, señaló:
“Esta inestabilidad climática nos afecta muchísimo para poder programar bien las labores agrícolas. Ha habido un efecto en la polinización, en los distintos estados fenológicos, y por eso hemos tenido que reforzar todos nuestros programas de agroquímicos. Los granizos causan mucho daño a los huertos que son afectados, pero tenemos daños aislados que vamos a tener que monitorear”.
Para Panga Noticias, las cifras macroeconómicas y las tormentas de primavera no pueden analizarse lejos de la realidad que viven las familias trabajadoras de San Fernando y O'Higgins. Cuando el cambio climático y eventos extremos golpean los huertos y detienen las faenas, quienes pagan el costo más alto son los pequeños agricultores y los trabajadores de temporada, por lo que urge que el Estado active medidas de apoyo directo y resguardo laboral frente a la crisis climática y económica.

