El auge del turismo en nieve de la capital contrasta con la desolación en la cordillera de San Fernando. El camino permanece cerrado, asfixiando a más de 50 emprendedores locales.
El cierre de la Ruta I-45 a Termas del Flaco mantiene completamente apagado el motor turístico y económico de la precordillera sanfernandina. Mientras los principales centros de esquí del país festejan una histórica extensión de la temporada de nieve gracias a las precipitaciones cordilleranas, en la provincia de Colchagua la incertidumbre continúa para decenas de familias que subsisten del turismo termal.
El impacto del cierre golpea directamente al comercio local. Más de 50 dueños de hostales, arrieros, artesanos y trabajadores de temporada en San Fernando ven con desesperación cómo la temporada invernal fue nula, mientras peligra la tradicional apertura de noviembre, fecha donde históricamente miles de adultos mayores y turistas de todo el país visitaban los baños termales.
La promesa del MOP y la Delegación ante la temporada estival
Pese a que la Delegación Presidencial Provincial de Colchagua y la Dirección de Vialidad anunciaron inspecciones y comprometieron el inicio de obras de despeje durante este mes de octubre, en la comunidad local predomina la desconfianza. Los locatarios denuncian que las faenas tardías amenazan con retrasar la reactivación económica del sector.
Exigen que el Estado deje de ejecutar reparaciones cosméticas y financie un proyecto integral de defensas fluviales y pavimento que soporte la temporada de invierno.
Para Panga Noticias, el abandono de la Ruta I-45 es un reflejo del centralismo que posterga a nuestras provincias. La belleza y el patrimonio de la cordillera de Colchagua merecen caminos seguros para que el turismo popular florezca con dignidad.

