Efectivos del Ejército se preparan para actuar como brigadas de refuerzo en la extinción de focos y construcción de cortafuegos, buscando evitar emergencias mayores en los valles y cerros de O'Higgins.
El combate de incendios forestales en la zona centro-sur contará con nuevo personal de apoyo operativo tras culminar el proceso de instrucción liderado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF). En dependencias de la Brigada de Aviación del Ejército (BAVE) en Rancagua, un total de 54 efectivos militares fueron certificados para integrar las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales del Ejército (BRIFE), fortaleciendo la coordinación interinstitucional antes del inicio de las altas temperaturas estivales.
El contingente cumplirá un rol estratégico de segunda línea, permitiendo que las brigadas especializadas de CONAF y Bomberos de Chile concentren sus esfuerzos en el ataque inicial y directo de las llamas, mientras el personal del Ejército de Chile asegura los perímetros y liquida pequeños focos.
Formación técnica en el combate de incendios forestales
La capacitación contempló módulos teóricos y prácticos sobre el comportamiento del fuego, el Sistema de Comando de Incidentes (SCI) y la correcta manipulación de herramientas manuales. Los técnicos de CONAF evaluaron en terreno faenas de despeje de vegetación combustible, apertura de líneas de cortafuegos y técnicas de enfriamiento de puntos calientes, garantizando que el despliegue militar se realice bajo estrictas normas de seguridad para proteger la integridad de las tropas.
Resguardo para las comunidades de O'Higgins
En nuestra región, donde las condiciones de calor extremo, baja humedad y viento seco convierten a los pastizales y bosques en verdaderas zonas de riesgo, la preparación oportuna es vital. Comunas de Colchagua y Cardenal Caro como Pumanque, Paredones, Marchigüe o San Fernando conocen de cerca el impacto que estos desastres tienen en la pequeña agricultura y en la biodiversidad nativa.
Para Panga Noticias, la respuesta ante el cambio climático requiere planificación y compromiso con la vida. Reforzar las capacidades territoriales es un paso necesario, pero debe ir de la mano con una férrea conciencia ciudadana para prevenir conductas negligentes que puedan desatar tragedias en nuestros campos.

